Con la llegada de las fechas navideñas surge en todo entorno familiar momentos de encuentro y reunión. Depende para que situación, estos momentos pueden ser positivos y esperados o pueden suponer un verdadero compromiso por las diferentes tensiones derivadas de una convivencia familiar complicada.
La familia no siempre tiene porque ser un entorno agradable. En algunos casos, nos vemos abocados a soportar el compromiso de convivir con personas con las que no conectas, ni te transmiten sensaciones positivas. Simplemente porque nos une un vínculo biológico que nada tiene que ver con el vínculo sentimental o psicológico. Desde Crescere Psicólogos queremos mostrarte 8 claves fundamentales para tener una convivencia familiar saludable, y de este modo, evitar las situaciones comprometidas en esta época del año.
- Comunicación, ante todo: La base de una relación interpersonal próspera y duradera está en la resolución de conflictos a través de la comunicación. Asimismo, evitaremos la acumulación de problemas pequeños que deriven en un conflicto mayor con el paso del tiempo.
- Crear momentos de convivencia familiar: Este consejo se aplica, sobre todo, a nuestros familiares con los que tenemos menos contacto. Es muy común ver a algunas personas solo en época navideña o para la celebración de algún evento. Si, además, con esa persona no tenemos una relación de confianza será más proclive la creación de conflictos. Por lo tanto, es muy importante buscar momentos para convivir con esa o esas personas.
- Respetar la intimidad: La familia no es un solo círculo, sino que son muchos círculos íntimos que conectan el uno con el otro. Sin perder en ningún momento las características de un círculo de intimidad propio. Respeta ese círculo y haz por que respeten el tuyo.
- Saber pedir perdón: En convivencia es inevitable causar o que te causen malestar a través de actos o palabras. En este caso, debemos estar abiertos a pedir disculpas en todo momento para favorecer el clima.
¿Qué hacer si ya existe un conflicto dentro de la convivencia familiar?
En este caso, la actitud tiene que ser semejante a la de favorecer la convivencia familiar refiriéndonos a no crear más conflictos de los ya existentes. No obstante, tendremos que ver más allá del conflicto para lograr resolverlo y gestionarlo de la mejor manera. Dentro de un conflicto familiar es muy importante tener claro que no existe una única solución, sino que deberemos llevar a cabo una negociación para resolver el conflicto.
Por último, deberemos tener un control de nuestras emociones puesto que lo más posible es que en algún momento esa persona nos haya dañado nuestras emociones. Recordar todas estas emociones negativas no ayudará a gestionar positivamente el conflicto ya que siempre estaremos en el mismo punto.






